¡Oh, vosotros, que gozáis de sano entendimiento; descubrid la doctrina que se oculta bajo el velo de tan extraños versos! ~ Dante; Inferno

domingo, 9 de febrero de 2014

Esos ojos gatunos...

"El vídeo y su contenido no son de mi propiedad, sino que el tema The Fire In Her Eyes pertenece al grupo Two Steps From Hell".



He caído; he caído presa del más cruel de los designios: el amor.
Me he enamorado de unos ojos, grandes y brillantes, cual esmeralda que refleja en su cuerpo diamantino los rayos del sol. Y aun habiendo reunido todas las excelsas cualidades que los antiguos dioses pudieran otorgarle a unos ojos, sólo una de ellas es la que me hipnotiza, cual embrujo de las tres brujas que envenenaron la mente de Macbeth: el azul del mar, un profundo e insondable azul que me hace viajar entre los astros y las estrellas, en una travesía inolvidable.
Esos ojos, son los ojos de la noche, de la luna; esos son los ojos de un gato, pues con su poder y su belleza, he topado con un hechizo que no soy capaz de deshacer. Y lo que es más extraño aún: ora son azules, ora son verdes; no, no son ellos los que cambian de color, sino yo, que, presa del conjuro, no hago más que desvariar. Esos ojos me han lanzado sin compasión a un bucle de pensamientos y sensaciones del cual no puedo salir...
Ardo, hay fuego en mi interior. No puedo olvidar esa mirada, esa sonrisa, ese cabello... ¡AGH! ¡Quema! Pero no es una llama roja, sino azul, es un fuego que abrasa de frío. Sí, estoy ardiendo a causa del hielo, pues ella me congeló el corazón cuando vi sus ojos...

martes, 12 de noviembre de 2013

Quoth the raven, "nevermore"...

Quoth the raven, "nevermore"...


"Nunca más", dijo el cuervo... 
Yo soy el cuervo; y "Nunca más" son mis anhelos fracasados, mis llantos, mis penas... mi futuro.
Yo soy el cuervo, y como tal debo habitar en las sombras.
Yo soy el cuervo, y deseo volar lejos, lejos de la civilización.
Yo soy el cuervo; todos me temen, todos huyen de mí. Nadie a quien amar; nadie me quiere...
"Nunca más", dijo el cuervo... y el cuervo olvidó cómo vivir.

domingo, 3 de noviembre de 2013

La mirada celestial

"El vídeo y su contenido no son de mi propiedad, sino que el tema Time pertenece a Hans Zimmer y a los creadores de la película Origen (Inception)".


¡Oh! Mirad a vuestro alrededor. ¿Qué veis? 
Probablemente nada, y sin embargo yo os digo que hay más de lo que parece a simple vista. Como dijera Antoine de Saint-Exupéry en su gran obra El Principito: Lo esencial es invisible a los ojos.
Un simple gesto -inconsciente, casi siempre-, la mayor expresión de nuestro ser.
Donde haya un paisaje, no lo mires, ¡siéntelo!
Cuando una brisa de viento acaricie tu cuerpo, extiende tus brazos, ¡pues respirarás vida!
Cuando estés triste, cuando llores, cuando estés acongojado, cuando la melancolía se apodere de ti, ¡regocíjate! Pues significa que estás vivo.
Cuando sientas que el tiempo se acaba, ¡vive el momento con más intensidad!
Si las cosas te van mal, ¡no desfallezcas! ¡La vida sigue adelante! Tu deber es caminar a su lado, no seguirla a trompicones.
Cuando te hagan daño, ¡compadece a tu agresor! En el perdón está la salvación.
Disfruta la presencia de los animales, ellos son testimonio del poder de la naturaleza, y toda ella es sagrada.
Emociónate ante las obras de arte, permite que te deje sin respiración la capacidad de crear del ser humano, pues el arte es belleza, y como dijo Dostoyevski: La belleza salvará al mundo
¡Ríe! Ríe, ante todo. ¡La risa es vida!
Cuando estés en compañía de amigos, familiares y demás personas que ames, ¡recuerda que son lo más importante de este mundo! En ellos hallarás consuelo, perdón, comprensión, felicidad, risa y amor.
Cuando ames a alguien, ¡hazlo con toda tu alma y todas tus fuerzas! No importa nada más; pon tus sentimientos en esa persona.
¡Nunca te olvides de amar! Pues, ¿qué es la vida sino amor? ¿Y qué es el amor sino ver el mundo con otros ojos? Observa todo cuanto te rodea con la mirada celestial, y ésta es la mirada que refleja amor a la vida.
¡VIVE!



lunes, 21 de octubre de 2013

Mi mundo se derrumba...


¿Quién me mandaría a mí pensar? Cuanto más pienso, peor me pongo; voy a enfermar de congoja...
El final está próximo. Sabía que éste llegaría algún día, pero ahora no quiero que venga...
Mi mundo, casi todo cuanto amo, se derrumbará con un adiós, un adiós que no deseo pronunciar...
Odio las despedidas; me odio a mí mismo por amar demasiado a quienes me rodean y llenan mi vida...
Me gustaría pensar -o actuar- como hacen muchos: que no es un "adiós", sino un "hasta luego", pero por una vez en mi vida soy práctico, realista... y lo odio, ¡LO ODIO CON TODAS MIS FUERZAS!
¡LA IRA! ¡LA RABIA! ¡LA TRISTEZA! ¡LA DESESPERACIÓN! ¡LA CRUDA Y DURÍSIMA REALIDAD ME GOLPEAN DE NUEVO; ME DAN DE HOSTIAS HASTA SANGRAR, HASTA HACERME LLORAR, SUPLICANDO PERDÓN!
Llorar... lo he hecho, sí. Y no es suficiente para aplacar a mi desdichado y caprichoso corazón...
Cada día que pasa me siento más antipático, más irascible, más imbécil... menos yo, en definitiva. Y toda la culpa la tienen los lazos, lazos afectivos...
Odio ser realista... 
No veré más sus rostros; no oiré sus risas; volveré a un implacable automatismo que acabará por volverme loco, en el sentido más psiquiátrico de la palabra...
Se acaba lo bueno, como suele decirse... se acaba una vida que yo mismo había forjado, sin depender de nadie, sin ayuda, sin consejos...
Quizá sea eso lo que más me duele... que perdiéndolas a ellas, me pierdo a mí mismo, a mi vida....
Y aun en el caso de que fuera cierto eso de que podré verlas alguna vez... no será lo mismo. No, será mucho más cruel, un puñetazo en mi alma, pues me recordará que no estarán a mi lado...
No, debería venir a vivir permanente a esta ciudad para poder seguir atesorando estos lazos... pero me conozco, y sé que seré la peor de las escorias: me recluiré en mi Fortaleza de la Soledad, lamiéndome las heridas...
Una pregunta en el abismo de mi mente, una pregunta que no deseo plantear, pero que, al mismo tiempo, es inevitable que salga a la luz: ¿de qué sirve cuidar estos lazos..? ¿De qué sirve coger más cariño a quienes irremediablemente debes decir adiós..?
No publicaré esta entrada; no. Con un poco de suerte, pocos serán los que lleguen a leer esto...
Me voy; no lo soporto más...
Sólo queda aguantar... resistir esa vorágine de emociones.

jueves, 17 de octubre de 2013

No lo sabes...

"El vídeo y su contenido no son de mi propiedad, sino que el tema Forever in my dreams pertenece al grupo musical Two Steps From Hell"


No sabes cuánto he pensado en ti últimamente... en tu rostro, en tu pelo, en tu sonrisa....
No, no lo sabes...
No sabes cómo y cuánto valoro cada minuto a tu lado, cada risa, cada mirada, cada gesto, cada broma...
No sabes cuánto me duele oírte hablar de otros hombres, aun sabiendo que son meras fantasías tuyas...
No sabes que cuando veo tu pelo al viento imagino las olas del mar. Tardes cuya luz crepuscular reflejan tu faz en el horizonte, no hacen sino obligarme a pensar en ti más aún.
No sabes que adoro hacerte reír, verte feliz...
No sabes que idolatro tu inteligencia, tu forma de ser...
No sabes que pienso que tú y yo somos muy parecidos; que estamos hechos el uno para el otro. ¿Media naranja? No; dos naranjas, en todo caso.
No sabes que ansío dormir plácidamente para soñar contigo, y despertar de buena mañana sabiendo que mi primer pensamiento irá para ti.
No, no lo sabes. No sabes... que te amo.

domingo, 13 de octubre de 2013

Vueltas y más vueltas...



Vueltas, vueltas y más vueltas...
Una losa de piedra tengo por cama; mi almohada me rechaza, no soporta mi presencia, me ataca con un fuego infernal cuando busco sentir la sublime sensación del frío en mi rostro; la sábana, la maldita sábana, me asfixia, no me deja solo ni por un segundo: me abraza, me oprime, ora me agarra del pie, ora desliza una suave mano sujetando mi brazo...
Lucho, no hago más que luchar; resisto cuanto puedo; vueltas y más vueltas...  sólo la oscuridad como única compañera, y no parece dispuesta a ayudarme.
Intento calmarme; cierro los ojos, relajo mi respiración... y cuando por fin parece que podré conciliar el sueño, vuelven a la carga esas extremidades hechas de una tela procedente del mismísimo averno. La incomodidad se adueña de mí, de cada una de las posturas en las que me resisto al cruel insomnio...
¿Qué me impide dormir? ¿Será el calor?
No... es ella, siempre ella.
De nuevo no puedo evitar pensar en su sonrisa; ésta se ha grabado a fuego en mi mente... no me la quito de la cabeza. Por no hablar de su pelo al viento... absolutamente mágico.
Pero esa no es la razón de mi insomnio. No... la razón es el miedo; el miedo a ser rechazado.

jueves, 26 de septiembre de 2013

De nuevo, una sonrisa...

"El vídeo y su contenido no son de mi propiedad, sino que la BSO de Los puentes de Madison pertenece a Lennie Niehaus".



Sí, otra vez una sonrisa; una sonrisa me ha encandilado.
Lo admito: hasta este momento jamás me había fijado en lo bella que es tu sonrisa, pero ahora que te veo reír todos los días no puedo evitar fijarme. Un nuevo resplandor me ha sonreído, una nueva luz empieza a alumbrar mi vida...
Apenas un destello, es cierto, pero un destello de luz, al fin y al cabo. No ha sido, ni mucho menos, como aquella luz cegadora que destruyó todos y cada uno de mis cimientos con un sólo rayo de luz divina. No, jamás sentiré nada igual, y por eso recordaré hasta el fin de mis días la intensidad de aquella luz pasajera que me hizo temblar de emoción.
Por esta razón, he podido atisbar la diferencia entre ambas luces. Aquella claridad pasada vino de súbito, de un golpe rápido y certero; este fulgor, en cambio, ha llegado a mí poco a poco, de forma suave, casi imperceptible, pero no lo suficiente como para que no me diera cuenta.
Ahora, puedo afirmar que deseo abrazar este resplandor, que me llega cada día que pasa con más fuerza; deseo acariciar la calidez que emite a su alrededor, respirar su esencia; lo deseo, y lo he llegado a desear sin darme cuenta, de modo inconsciente...
Una sonrisa; de nuevo, una sonrisa... una sonrisa y su luz son las que me han hechizado...

viernes, 6 de septiembre de 2013

Si hubiera podido rectificar...


Le he fallado...
Me he fallado a mí mismo...
Creí que lo hacía por el bien de mi corazón; creí que si me alejaba de la luz hallaría consuelo en la penumbra... pero sobrepasé el límite entre luz y oscuridad, y ésta última me ha engullido por completo.
¡Oh! Olvidaba cuán frío y doloroso puede llegar a ser el abrazo de la oscuridad; olvidé la calidez de la luz por un instante, y ese descuido lo recordaré por el resto de mi vida...
¡Dios! ¡Me consumo! ¡Me estoy consumiendo! El doloroso e inhumano ardor de las temibles llamas del averno no pueden compararse siquiera a lo que estoy sintiendo... ¡Muero! ¡Muero a cada instante!
Y lloro, lloro implorando perdón por mi insensatez... pero es un llanto ahogado, pues no articulo sonido alguno. ¿De quién espero perdón, pues, si nadie puede oírme?
Un rostro, un rostro que creía haber guardado en lo más hondo de mi ser se me aparece durante mi martirio. Por un instante, contemplar semejante faz celestial, casi divina, calma mi dolor y tranquiliza mi alma, recordando que llegué a amar a un ángel. Pero, de pronto, la imagen que se había formado ante mí da media vuelta y se marcha, a paso lento... Y con cada paso que da, mi corazón se oprime causando un grito de dolor estremecedor, que habría sido capaz de hacer palidecer al mismísimo Lucifer si hubiera podido articular algún sonido...
La figura se desvanece, y me deja solo con mi tortura... ya no me duele saber que fallé, me duele saber que aún sigo amando a ese ángel, me duele saber que debería haber obedecido a mi alma y no a la fría lógica...
Si tan sólo hubiera podido rectificar...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Me vi obligado a olvidar

"El vídeo y su contenido no son de mi propiedad, sino que el tema Portuguese Love Theme pertenece a Craig Armstrong, encargado de la B.S.O de la película Love Actually".

No sabría decir con certeza si he llegado a cumplir mi propósito. Algo dentro de mí me indica que sí, que así es: que te he olvidado.
A decir verdad, más que un propósito fue una obligación. Si quería estar a tu lado, debía censurar mis sentimientos por ti. Me ha costado, es cierto... pero creo que lo he logrado. Y, sin embargo, aún hay ocasiones en las que diría que no puedo verte de otro modo, del modo en que se mira a la persona amada.
Son esas ocasiones las que me hacen pensar que no he cumplido mi objetivo... pero las lágrimas, el dolor, la desesperación y todo cuanto sentí al principio de este sendero tortuoso fueron aminorando poco a poco, hasta desaparecer por completo. Cuando, al fin, comprobé que no me dolía sostener tu mirada, lo supe: te había olvidado.
No negaré que aun hoy, a veces, un torrente de sentimientos pasados emerge a la superficie desde el pozo que se halla en mi interior. Pero creo, firmemente, que son vestigios de un pasado que me recuerdan que jamás olvidaré que llegué a amarte...
Sí, eso es. Te he olvidado, pero no debo olvidar que un día amé con toda mi alma, pues eso es lo que perdurará dentro de mucho tiempo, cuando recuerde las buenas cosas de mi juventud.

martes, 27 de agosto de 2013

¿Qué clase de persona..?

El ser humano es puro sentimiento, y lo que más necesita el hombre es sentirse vivo. Para ello se sirve de sueños, de futuros que pueden no cumplirse jamás, de aspiraciones...
Es cierto. Deberíamos vivir el presente y no pensar tanto en el mañana. Pero somos humanos. Es inevitable pensar en el futuro, pues está en nuestra forma de ser. No hacemos más que plantearnos nuestro sino, no hacemos más que pensar qué nos deparará la suerte. Somos débiles. Nos corregimos a nosotros mismos diciendo cosas como "No pienses en ello, vive el presente", pero somos el único animal que cae dos (y más) veces en la misma piedra.
Así, pues, necesitamos tener sueños, aspiraciones de futuro, ambiciones... pensamientos necesarios para seguir adelante en momentos de necesidad.
Pero, ¿qué ocurre cuando no tienes ni sueños ni ambiciones? ¿Qué ocurre cuando tus aspiraciones están huecas? ¿Qué sucede cuando no tienes a nadie a quien amar, a nadie de quien preocuparse? ¿En qué clase de persona te convierte eso? ¿En qué te transformas cuando te das cuenta de que no tienes aspiraciones más allá de vivir mañana, cuando te das cuenta de que no tienes un sueño que te impulse a esforzarte al máximo para llegar a ser aquello que deseas?
¿Qué clase de persona es esa?
Tal vez un autómata...