¡Oh, vosotros, que gozáis de sano entendimiento; descubrid la doctrina que se oculta bajo el velo de tan extraños versos! ~ Dante; Inferno

jueves, 6 de julio de 2017

¿Qué es la Filosofía? Por Andrés Bolufer Mata

¿Qué es la Filosofía?
Hace ya muchos años me plantearon esa cuestión.
-¿Cómo definirías la Filosofía? Con tus propias palabras, sin acudir al diccionario -me dijeron.
Una pregunta compleja, aplicable a cualquier término relacionado con el saber o la moral.
Hoy quizá haya hallado mi respuesta.
Filosofía, el arte de generalizar lo concreto, de extraer lo profundo de lo sencillo y viceversa.

Así soy yo (o así he evolucionado). Todos tienen su visión  de la vida, yo tengo la mía propia.
No todos me entienden, pero yo les entiendo a ellos, aun cuando no me crean, pues para mí filosofar trata de vivir el día a día y extraer el meollo al asunto como se dijo en El club de los poetas muertos, se trata de extraer un todo de un algo, de encontrar un por qué a un cómo -algunos lo llamarán empatía-.

No se trata de matematizar el saber, tal y como se ha hecho, por desgracia, a causa del método científico/matemático. La cuestión reside en conocer el mundo que nos rodea y entenderlo con nuestro pensamiento.

Unos dirán que me paso de listo; otros que me deje de chorradas; e incluso algunos me dirán que me caliento la cabeza, pero yo les digo: así soy yo, a lo cual no pueden responder, pues saben que es así (los que me conocen, al menos). No hay nada tan irrefutable como el "ser". Ser o no ser, esa es la cuestión. No les quito la razón, pues en cierto modo la tienen, pero tampoco les confirmo que la poseen, pues sus juicios de valor son tan desafortunados como simples.

Hoy escribo esto, tras meses sin escribir en el blog, porque añoraba redactar algo así; porque hoy me he sentido como antaño; porque hoy me he sentido como siempre.


"El vídeo y su contenido, tanto musical como gráfico no son de mi propiedad. Son compartidos a modo de entretenimiento de la lectura del texto, de cuya autoría me declaro culpable".

domingo, 22 de enero de 2017

TAO

El tiempo jamás pasa en balde. Todo cuanto sucede, "debe" suceder.

A lo largo de esta última década he perdido muchas cosas, muchísimas: amigos, tiempo, fuerzas, ilusiones, sueños... pero sobre todo me he perdido a mí mismo.
He cambiado mi forma de ser, mi manera de desarrollar mi día a día; han muerto pensamientos y han nacido nuevas ideas, así como también otras evolucionaron para evitar la extinción. Incluso mis gustos se han transformado.
Tal vez las circunstancias -si bien no todas- hayan cambiado, lo que propicia una inevitable variación del ego, pero por dentro sigo siendo ese niño lleno de deseos e imaginación, talentos que el mundo actual tiende a menospreciar. 
En un mundo repleto de exigencias cada vez más concretas, los indefinidos no tenemos cabida. Se nos niega el derecho a no saber qué queremos, a no saber a qué aspiramos; nos inculcan la falsa necesidad de darnos prisa por encajar en una realidad que no encaja con nosotros. Por no dejarnos, no nos dejan ni recluirnos en nuestra Fortaleza de la Soledad ni en nuestro odio hacia el mundo y a Fortuna, "porque está mal y debemos seguir adelante". El mal y el bien no existen, simplemente son conceptos que definen situaciones contrarias a los intereses de uno -entre otras muchas definiciones-. 
Dice Haruki Murakami, y con acierto: Cuando uno se acostumbra a no conseguir nunca lo que desea, ¿Sabes qué pasa? Que acaba por no saber incluso lo que quiere.
Y aquí estamos, años más tarde, de nuevo en la brecha, citando a Shakespeare. Ante las tesituras que nos plantea el camino, la brecha, tomaremos una decisión, decisión que nos hará libres, pues a raíz de esa elección, todo cuanto deba suceder, ocurrirá, y deberemos navegar en las aguas de ese camino que nosotros libremente escogeremos cuando sea menester.

TAO.


"El vídeo compartido y su contenido, tanto gráfico como musical, no son de mi propiedad, así como también los difundo sin ánimo de lucro alguno".